lunes, 12 de diciembre de 2011

Mirada nº 71.

Decirme que hará que no me vuelvan a temblar las manos.
Mejor, decirme ¿qué hará para que no lo hagan? No pido nada fácil, lo se... pero es que a ver cómo le explico que lo fácil nunca ha ido conmigo, que soy experta en enredar(me), sí, a sus pies también, si se deja.. Que converso y comparto con suspiros cada una de sus dudas porque es físicamente imposible contestar con coherencia a sus pupilas, que no le aguanto la mirada más de lo que mi cabezonería me permite porque químicamente....químicamente explotamos. Que es demasiado que pida que me recorra cada milímetro de su espalda sin aprendérmelo de memoria. Que todavía no se a qué saben cada una de sus sonrisas, ni qué esconden, pero sí se el caos que genera dentro de mi cada vez que estruja mi moflete izquierdo.
Que son devastadoras las consecuencias cuando pasa sus manos por ese punto justo, esas coordenadas prohibidas en las que sabe que me dejo ir, que me vuelvo una completa y entera inofensiva, que pierdo el control (ese que nunca me importó no tener). Que vuelve a sabotear mis pilares con su tacto, mi coraza con su labio superior.. y es espásmico. Histéricas sus pestañas cuando (me) miran, trastornada mi espina dorsal cuando lo hacen. Que alfin puedo hablar de perfección si menciono sus dedos. Hirvientes, hirientes, hacen lo que quieren con cada uno de mis gestos. Lo que quieren.
Y ¿qué quiere?


(lo que sea pero-decirme que hará que no me vuelvan a temblar las manos)

martes, 29 de noviembre de 2011

Los Cuatro de Benedetti.

Lunes por la mañana no deja de ser eso, lunes por la mañana; y cuesta, ¿eh?
Despiertas cada uno de tus remedios vencidos, pones en marcha cada batalla que generas para ver qué (cara) te pones hoy y comienzas, por las patas de la cama;
-Punto Uno: Aniquilaré nostalgias.
Rebuscas entre los recelos de la noche anterior y la superficie que dejó el rimmel ofuscada.
Oh dios, hoy no puedes ni mirar(te) directamente a tus pupilas, todavía no, menudo ensanche, maldita dilatación. No deberías de haber(me) sorprendido con toda esa luz de un solo golpe, ahora no consigo ni ver(te). Voy reptando por mis sábanas mientras juro;
-Punto Dos: Cerraré el pálpito.
Golpe en seco. No más ese tira y afloja como muelle que siempre vuelve, no, fijo como candado en puentes de desamor, estáticamente de clausura y la llave al río. Punto. Todo es creerlo.
A ver qué camiseta decide trastornarme hoy.. en los bajos fondos de mi armario nunca nada está claro.
Lo llevas claro si quieres encontrar(me), límitate a apiñar las mangas cortas con mis ganas largas de fumar(te), recostándome por el cojín preferido sueño;
-Punto Tres: Amontonaré cenizas.
A montones, por montañas del deseo que te olvidas(te) cada vez que quisimos bebernos hasta los ombligos. Ombligo de mi mundo es el cajón de mi risa interior, que la caja del corazón solo puede saltar por dos motivos: porque estás mintiendo o porque estás enamorado. Más convincente lo primero que lo segundo, sigue siendo (in)evitable. 'Es como cuando dejas de fumar y alguien enciende un cigarrillo, vas a tenerme cerca y vas a querer darme una calada.' O algo así suelen decir..
Por los bajos fondos algo que quite el frío y un buen abrigo de tu piel, nuestra sed, y el cabecero que dice;
-Punto Cuatro: Enmendaré cicatrices.
Delante de algún espejo del mar las arreglaré, las pintaré con unos Lola nº3 y un poco de lápiz de antojo. Así, listas para ser nuevamente asaltadas por tus impulsos inconscientes. Rojos labios. Morado el corazón de tanto hincharse en el delirio, y renegría el alma. Cualquiera de mis tacones me va hoy, no tengo ningun problema para eso, cualquiera aplasta, hinca y pisotea a la perfección. Pisando fuerte.


(Quisiera borrar todas sus fechorías pero menospreció un detalle mínimo,
se olvidó de olvidarse del olvido)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

suscitar(te)

"A este paso se me va a olvidar tu boca",
quisiera decirle antes de optar por una retirada firme.
No pretendo dejarme descolocar por estas reacciones cardiovasculares incorrectas, tampoco una total indiferencia, pero este ataque sin compasión definitivamente la solución no es..
No se qué rimas riman, ni cuántas veces miro el móvil antes de acostarme, pero estoy convencida de que (no) tengo ganas de verte. Me contradigo tanto como me gustaría tener la mente en blanco, pero tampoco es que me tires flechas hacia una dirección concreta. Me lanzas sin mirar esperando dar en la diana, normal que me acabe chocando ¿no crees? Será que tendemos a aferrarnos a ciertas conductas con escasa posibilidad de éxito, que estamos acostumbrados a la costumbre, a la comodidad que nos han dado siempre, a no tener que mover la nariz de nuestro ombligo para (con)seguir nada, ni a nadie.
No excusaré ninguno de mis desvíos, ni mi frialdad cuando pretendes hablar de algo más, con roces pasados y antiguos rasguños, pero tampoco pretendo obviar que no eres cualquiera.
Despacito y con buena letra dicen, supongo que sí, pero no es lo mismo ojear un Seat Marbella que hostigar un Ferrari. Que pones en duda absolutamente todas y cada una de las conversaciones nocturnas de tus manos con las mías cuando no me dejas pasar de tus ojos pa' dentro. Quítame esa nebulosa de ahí que me está estorbando, deja que me arrime, acércate un poco menos y facilítame tus pensamientos por fax, pero permíteme saber en qué coño estás pensando.


No se, si lo sabes tú dímelo, pero a este paso se me va a olvidar tu boca.

sábado, 22 de octubre de 2011

exactamente cinco.




Una de esas noches en las que se acumulan demasiadas horas sin sueño, el humo del cigarrillo se hace cada vez más difícil de inhalar y te pesa toneladas cada parte de tu plano anatómico.

Una noche más sin poder dormir, pero no una noche cualquiera.

Me como los nervios que me mantienen despierta y los siento bien adentro mientras pienso que hace "exactamente cinco años".


No termino de creerme que nos haya pillado el paso del tiempo en pelotas, en puro estado naive, sin absolutamente nada que decirnos. Y yo, que te diría tanto.. no formulo palabra precisa ni coherente que pueda pronunciar sin malentender intenciones.

No pretendo hincar la llaga en el dedo ni meter en hornos todos los bollos, pero de verdad que,

¿no vas a decirme nada?

Si pido que recuerdes sería demasiado egoísta, pero tampoco dudo que lo hagas.

Es humanamente imposible no acordarse de tus pies, pero sobre todas las cosas está comprobado que olvidar tus manos no entra dentro de mis metas, como tampoco en la lista de mis posibilidades está alcanzar amenizar el sonido de tu voz que me susurra todas las noches y conseguir que pase desapercibida en mi cabeza, que suene como otra cualquiera. Imposible.

Sin tener que hacer demasiados esfuerzos, recuerdo cada día.

Cada mueca, cada gesto, cada (son)risa y cada lágrima.

Recuerdos. Malditos y benditos a la vez.

Los maldigo porque me estancan, me queman, me atrapan, me arrastran y me duelen hasta en las uñas. Porque si no existieran no tendría que admitir lo que (te) echo de menos, directamente no echaría nada en falta y, además, habría encontrado una solución para este vacío mío.

Tengo también que bendecirlos. Doy las gracias, he vivido.

Gracias por rondar por la parte occidental de mi cabeza esos días de lluvia en tu casa, esos colacaos de mediamañana que hacía tu madre y esas pelis de las que nunca sabremos el final...y por la parte oriental estar merodeando días cálidos en playas no tan perdidas demostrando nuestro amor al mundo, verdadera pasión, abrazos infinitos, noches de guerra con finales felices -o tú en tu casa y yo en la mía y mañana ya veremos- pero alfinal juntos, como van de la mano los que creen quererse, pero queriéndose.


Dan para mucho y para poco cinco años.

Dicen que nunca terminas de conocer a alguien y, sinceramente, no estoy de acuerdo.

No creo que haya nadie que te conozca como te conozco yo y no creo que haya nadie que me conozca mejor que tú. Complicidad elevada al máximo exponente.


No empezaré a hablar de tus ojos porque es meterme en otro mundo.


Me morderé cada poro antes de escribir(te) y pondré todas mis fuerzas en no enredar, no confundir, (no) olvidar. Si hay veces en las que la mejor manera de pegar un puñetazo es retroceder, entonces apaga y vámonos porque no he aguantado ni el primer asalto.

Que no, que me sangran los dientes del sueño y aquí sigo, en tí, en mí, en un mero espejismo que hace tiempo que no existe y al que yo sola me empeño en dar vida propia. Y aunque suelen decir la verdad los ojos antes que las bocas, no tenéis ni idea de cómo mi boca le decía que no iba a haber un final, que jamás podrían estar encerrados en un cuarto los dos solos, sin que ninguno de los dos se inmutara ni sintiera la electricidad de la chispa que generaban en par, hasta que uno dejara de sentir.

¿Tú has dejado de sentir(me) en algún momento?

Porque yo juraría poder notar el baho de tu aliento en mi nuca cada noche antes de irme a dormir, y eso sí que es no tener pelos en la lengua.

No pienso cortarme, no, y ¿por que? Porque son cinco años ya.

Porque creo que merezco el reconocimiento de dar hasta lo incontable por que nuestra ebullición no bajara de los 231006 grados. Porque no me valía esa excusa de que "todo es muy bonito al principio pero luego..". Porque me he dejado la piel a cada minuto para asegurarme de que no se esfumara el brillo de tus ojos, ni el olor que desprenden las personas enamoradas. Y esque aun sabiendo lo que arriesgaba y siendo consciente de todo lo que apostaba encima de la mesa, ¿sabes qué? que ni el miedo ni el vértigo más grande pueden pararte cuando quieres algo de verdad. Que solo contigo aprendí, que las leyes van por un lado y lo que uno siente va por otro, que el sol puede durar no más que una canción y si no apuras no recibes.



Y se, y lo diré bien alto con total e irrevocable seguridad, que, si de algo estoy segura, es de que nadie jamás me ha querido ni querrá, con todos los puntitos de su piel, como me has querido tú.

Aquel pedacito de "no sabía qué".

'..no respondió. Volvió a besarlo.
Se la dió como los novios se dan los bombones cuando nadie les espía, como los recién casados se dan los postres durante la luna de miel, como únicamente podía dársela, para que él se decidiese a aceptarla.

En cuanto a las consecuencias, imagino que ya las adivináis.
Notó dentro de si la misma variación que había notado ella y se vió invadido de idéntico sentimiento que a ella le invadiese.
Y ahora, al recibir un tercer beso, él no le preguntó ya,
¿Qué te pasa?
Sino que susurró, vida mía. Y la devolvió mil por uno.
¡Qué día y qué noche de entusiasmo recíproco, de delirio, de frenesí...!'

(¿Os han comprado de niños una bici? No se abandona más que el tiempo justo para comer,

y aun así..)

domingo, 16 de octubre de 2011

J de egoísmo, (hu)idas y venidas, cobardía.

donde antes aquel sitio era nuestro sitio
cuando antes navegábamos en círculos distintos pero que sabíamos que acabarían uniéndose,
como siempre
como antes nos hablábamos sin pronunciar un gesto
con quien antes contábamos como primero en la fila, y
por quien antes colocábamos la mano en el fuego
porque antes era eso, era ser Nosotros.


Y ahora, no hay un plan B.

martes, 11 de octubre de 2011

Sed de silencio.

No le terminaba de convencer su cara esa mañana, tampoco le sorprendia..
Supone que esos desvelos no le traen nada positivo ni (des)aprovechable, y supone que
tampoco ella se deja hacer demasiado y, supone y,
ya basta de suponer, que
si no llega tal vez es porque tampoco deja que lo haga.
Fastidiosas barreras de cemento de secado rapido.. se fijan y no se mueven, casi como el,
se toca pero no se mira, ni una de esas miradas (mas que) deseosas, ni una, ¿eh? Que lo pierdes.
Y a los fines, lo unico que importa es el (con)tacto...
Pero, ¿desde cuando significa lo mismo palpar que sentir?
Que no lo haga no significa que no lo haria, si, que no se acueste con el
no significa que no se muera por hacerlo.
Pero, una vez mas, supone que no puede esperar a que aprendan a d-i-f-e-r-e-n-c-i-a-r.
Y el sabe que la tiene pillada hasta las trancas, y que hasta por las mas profundas de sus
entrañas proclaman su nombre al pasar, y quizas sea justamente por eso, que lo ha perdido.

lunes, 10 de octubre de 2011

Sin nada.

, dices 'sin nada' y te quedas tan ancho.
Yo, con la misma pregunta de siempre, ¿cómo puedes?
¿Cómo haces para escupir lo primero que pasa por tu mente y
quedarte tan indiferente?
Así, sin más. Lo sueltas y luego que no te reprochen, que no
te pidan y sobretodo que no se les ocurra llamarte egoísta. Así, como el que tira la mano y esconde todas las piedras.
, y tu habilidad para disfrazar las cosas, para diseñarlas sabiendo exactamente como quieres que (me) quede. Teñirlas bien de un poco de lástima y algo de remordimiento.
Yo, y mi maravillosa e impertinente 'virtud' de ponerme en tu sitio. Con cada disfraz, cada diseño calculado a medida, cada tinte barato que me vendes para (re)morderme un poquito más, por si no había sido suficiente, total, litro arriba litro abajo, qué más da.



Nunca importó lo que pensara el de al lado.


Nunca entenderé por qué cojones es tan difícil ponerse en el lugar de los demás.




Situnotienesnada,querrádecirquenadasoy.




sábado, 8 de octubre de 2011

.



La Realidad.Gintonics Y Micropoesia.



Aqui nadie baila con los pies, siempre es primavera y
suenan violines de fondo hasta que se trata de implicarse.
Todos los dias son martes para ti, yo vivo
extasiada de cada uno de mis domingos.
Con un puntito de temor en los ojos, dije,
fuera
de
aqui.
No interrumpas la temperatura de
mi paladar. Que se calmen tus desganas, que
las fuerzas ya las incito yo.
Paladearlo como lo merece, cada momento en el que
hacen cola para soñar que pueden llegar mas alto.
¿Estas buscando algo que no
sabes si has perdido? Cierra los ojos y mira.
¿Y ella?
No lo se, quien sabe.. Esperate a ver como respira.


viernes, 7 de octubre de 2011

Algomás.

Más que sentir.
Cómo si el mundo se te fuera de las manos, cómo si con cada paso, cada gesto, se te escaparan los sentidos. Respiras, o al menos lo intentas, pero no responde, no va,te dice que no.
Y no hay un porqué. Sí, lo sientes, pero no es suficiente, nunca lo es. Que no es sentir, es la sensación de tener algo tan cerca, tan dentro, que forma parte de ti,que crees tocarlo, pero cuando falta una insignificante milésima del tiempo entre la punta de la yema de tus dedos y su interior,desaparece.

Desaparece y volverá, sí, pero para volver a ser inalcanzable
(hasta que cambia algo en ti que logra captarla para no irse nunca, nunca más)

Y eso, solamente está en tus manos.

Y cuando llegas, cuando lo consigues,no habrá nada mayor que esa mezcla entre llorar y reir, entre un grito reflejado en un portazo, dejándo el resto atrás, y una sonrisa plasmada en tus ojos, que no se volverá a ir.

lunes, 3 de octubre de 2011

Rojos Labios.




[Y un adiós con tres llaves en el confesionario de los buenos días. En cada reloj de bolsillo hay un diluvio de gotas. Hay esquinales llorando en los abanicos y viejas corbatas al sol sobre frías mesitas de noche. En el desván del para siempre hay moribundos arcones de palo donde viajan las muletas del boomerang. En el cenicero de los enamorados hay un viajante de imanes doblandole las solapas a la camisa enfadada.
Y la jóven ceniza de cabellos dorados...]

Y otravez ese dolor.. Otravez..

En las silla de un oscuro salón de abrazos vacíos, sentados la libertad y la desconfianza. Incrédulos y desalmados, siempre contrarios, se miran a las almas de cobardes rosas blancas. Rotos de tantos peso desearían escapar, dejar de soportar toneladas de dolor cargadas en sus espaldas sin ayuda de ningún fugitivo, de ningún viento de mares rojos, ningún huracán.
Calma insostenible.
Fuerza, angustia, pánico y daño. Mucho daño. Demasiado.
Diminutos vasos de cristal pelean por un sitio entre platos desenfadados y egoístas botellas de terror inbebile, delicados se quejan sin quejas. Se hacen oir brillando.
Películas de un viajante y un viajante de película.
Sencillos, concisos y concretos destellos discuten los detalles de un azul o de un añil, de rojos rosados y rosas enorojecidos por no saber, por seguir esperando a playas que traerán todo menos barro, para luego volver por donde han venido.
Para decir Adiós una y cientoveintitrés23 veces más.
Un sueño lleno de bolsillos y un montón de polvo desgarrado a cuestas.
Tensión, relajación.
Relajación, ansia.
Ansía ver el campo de un gris y la selva de un marrón. Huecos en esponjas de un nunca más, que fue y no volvió a ser. Que nunca más será, el cenicero de días camiseros, caros y califatos, el alfil del peón de la reina del caballo sin reyni chaleco salvavidas.


Que No.


No se sostiene la esperanza con corchos hechos miga ni pantalones desabrochados, que las cremalleras o se llevan a arreglar o se parten los esquemas de los libritos negros.
Que ya casi hemos llegado y ni he empezado.
Que ya casi me caigo y ni te has despertado, ni acordado, ni levantado, ni limpiado de tantas recetas de nostalgia violadas por siempres jamases olvidados en las bocas probadas por tantos cafés con azúcar, espuma, leche y galletas.
Que uno o se entrega o acaba echándose a dormir perdiéndose contables castillos hablados por magia y vidas de leopardo y carmín de rojos labios valorado.
Ojos de alguien que siempre va a estar y un invisible que duele tanto, tanto o más que la ausencia de un palazo de rón y siete personas. Siete vidas aplacadas por una llegada de la Necesidad.
Unión, separación.
Separación, indisolubilidad.
Indisoluble e irrefrenable, el capó de un coche o semanas sin limpieza, sirven de alegría de vivir. Signos. Hechos.
Y otravez ese dolor.
Más cerca. Más fuerte. Ahoga. Arrastra. Atrapa. Y tira más.










El amor tiene que ser otra cosa.