Yo, con la misma pregunta de siempre, ¿cómo puedes?
¿Cómo haces para escupir lo primero que pasa por tu mente y
quedarte tan indiferente?
Así, sin más. Lo sueltas y luego que no te reprochen, que no
te pidan y sobretodo que no se les ocurra llamarte egoísta. Así, como el que tira la mano y esconde todas las piedras.
Tú, y tu habilidad para disfrazar las cosas, para diseñarlas sabiendo exactamente como quieres que (me) quede. Teñirlas bien de un poco de lástima y algo de remordimiento.
Yo, y mi maravillosa e impertinente 'virtud' de ponerme en tu sitio. Con cada disfraz, cada diseño calculado a medida, cada tinte barato que me vendes para (re)morderme un poquito más, por si no había sido suficiente, total, litro arriba litro abajo, qué más da.
Nunca importó lo que pensara el de al lado.
Nunca entenderé por qué cojones es tan difícil ponerse en el lugar de los demás.
Situnotienesnada,querrádecirquenadasoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario