31 de Dic de 2011
aprendí y desaprendí a vivir un centenar de veces;
quise bañarme desnuda en el Danubio;
me sentí un poco más libre, un poco más Yo, con risa y sin pausa, sin prisa y con causa;
quemé tronos donde reinaban dudas y (me)desprendí de mis telarañas;
perdí el miedo a trasnochar y me dió igual dormir que no dormir;
resbalé y caí, desistí y volví,
haciendo a la mañana siguiente todos los absurdos que había soñado la noche anterior;
tuve sed de silencio y, en ocasiones, hambre de algo más;
utilizé la palabra "karma" a falta de algo mejor y pude (re)afirmar que me siento Bien,
que formo parte de lo vivo y lo que desea existir, y,
generalmente en este momento debería sentir -si es que en algún minuto dejé de hacerlo-
quise bañarme desnuda en el Danubio;
me sentí un poco más libre, un poco más Yo, con risa y sin pausa, sin prisa y con causa;
quemé tronos donde reinaban dudas y (me)desprendí de mis telarañas;
perdí el miedo a trasnochar y me dió igual dormir que no dormir;
resbalé y caí, desistí y volví,
haciendo a la mañana siguiente todos los absurdos que había soñado la noche anterior;
tuve sed de silencio y, en ocasiones, hambre de algo más;
utilizé la palabra "karma" a falta de algo mejor y pude (re)afirmar que me siento Bien,
que formo parte de lo vivo y lo que desea existir, y,
generalmente en este momento debería sentir -si es que en algún minuto dejé de hacerlo-
No hay comentarios:
Publicar un comentario